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Enrique Urquijo vive

No os alarméis por este titular. Enrique Urquijo vive en mi corazón, en mi pasado, en tantas situaciones vividas y en otros tantos momentos de ánimo. Hoy se cumplen 7 años desde que se marchara.

Decir Enrique Urquijo, es hablar de la mejor música española y en letras mayúsculas. El que fuera una de las piezas claves de la llamada Movida Madrileña, también escribió una de las mejores páginas de la historia de oro de nuestro país. 

Quizá Enrique muriera en 1999, pero toda su música sigue viva. A través de su hermano Álvaro, en la memoria de la gente, en el subconsciente, En las cientos de referencias de libros musicales, en los CDS que hay en las librerías de mi casa junto a Los Problemas o con Los Secretos, en todas sus etapas. 

Añoro a Enrique Urquijo. Añoro su voz y también añoro esa dulce melancolía que me provocaba el poder cantar junto a el, cuando impaciente llegaba el último trabajo a mis manos, y en la segunda escucha ya me había aprendido todas las canciones. 

Músico humilde, sin grandes pretensiones, alejado del glamour. Nunca fue un personaje público, pero a su vez era muy querido por todo sus seguidores. Se mantuvo alejado de modas y tendencias musicales y su única meta fue hacer canciones para que las pudiéramos escuchar en casa, saborearlas, hacerlas nuestras y acompañarle en sus conciertos. 

Tras su muerte algunos medios especularon sobre su muerte y sobre los detalles más escabrosos, aunque es bien sabido que tanto prensa, compañeros, artistas y público sentían un cariño especial por Enrique y un enorme respeto. 

Me gustaría dejar aquí unas palabras que dijo Álvaro Urquijo en una entrevista. “No quiero ahondar en el tema, sólo recordar que Enrique se hacía querer queriendo, quería a todo el mundo y todo el mundo lo quería a él. Los seres humanos tenemos un sexto sentido para saber a quién hay que querer más. Hay seres más sensibles, más vulnerables, que se hacen entrañables y queridos por el público y por la gente del negocio”.

Desearía que hoy fuese ese día en que composiciones inéditas vieran la luz. Ojalá hubiera escondidas en algún lugar más Cambio de planes, Me alegro de verte, Y no amacene…

 

Hoy no quiero discutir
siempre mis defectos
siempre sobre mi.
No, no me reproches mas
que me estoy perdiendo
que no aguantas más.
Cuántas razones tengo que inventar
para poderme perdonar.
Hoy no quiero discutir
no pienses en ello.
Ya sé que te defraudé
que no es como antes
que nunca te fallé.
Cambió nuestra situación
todo fue deprisa, fue para peor.
Cuántos recuerdos guardas tú de mi
para tratarme ahora así.
Hoy no quiero discutir
no pienses en ello
hazlo por mi.


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